jueves, 19 de enero de 2017

APRENDEMOS A VALORAR EL PATRIMONIO QUE TENEMOS CUANDO CONOCEMOS SU HIOSTORIA:


Sucedió que al ver abiertas sus puertas un joven se acercó, mirado estupefacto lo hermoso del lugar, de arriba para abajo, cada detalle, cada espacio, su asombro era admirable y sentí curiosidad por preguntarle el porqué de su asombro? Me le acerqué y presentándome le hice la pregunta, aun con la mirada perdida y la boca abierta vuelve en sí como si hubiese quedado atrapado en un sueño, y responde: " Era tan hermoso todo esto? Qué diferente se ve ahora, es como si fuera otro lugar " ... Yo trabajé acá , este espacio tenía máquinas , había una pared de madera que separaba el otro espacio también con máquinas y papeles, había un toldo que todo lo oscurecía, siempre teníamos encendidas las luces, las carretillas entraban y salían y el sonido de las máquinas... Ya estábamos acostumbrados a ese sonido. Todo era un caos y desorden, siempre había estrés por entregar trabajos, hasta nos amanecíamos chambeando, ahora solo se siente tranquilidad y ahora se ve que es bien grande. No pensaba en ése entonces lo importante del lugar, solo chambeaba y nada mas. Espero que algún día se pueda conocer adentro, debe ser más bonita por las fotos que he visto tiene mas ambientes, muchas gracias por dejarme ver este espacio, tantos recuerdos que se desvanecen con ver lo bonito de esta casa, en verdad es un palacio".
Y siguió buen rato viendo, pensando para sí, luego se despidió.
Es admirable lo que genera en las personas cuando se recupera un lugar histórico y que es patrimonio el cual estuvo descuidado y olvidado tiempo atrás, la nueva historia recién comienza y sabemos que en adelante todo será mejor, nuestro patrimonio merece ser rescatado, cuidado, preservado y conocido por todos, uno nunca sabe el valor del lugar por donde pasa hasta que conoce su historia.

                                                                                                                   Iván Ulloa del Carmen
                                                                                                                         (Parker das )
                       

jueves, 5 de enero de 2017







El Ultimo Acto del Sol:

Mientras daba mi ultima caminata despidiendo el año mis pasos llegaron a la playa, un apacible lugar donde viajé fuera de la ciudad para dejar atrás todo el bullicio y el estrés, sólo el cielo, las aves, la arena, el viento, el mar y yo... poco a poco iba caminando acercándome al mar el agua fresca refrescó mis pies y las olas se llevaban mi peso  del año viejo para guardarlo entre los granos de arena dejando espacio para lo nuevo que vendrá. El sol teñía de un dorado y naranja el cielo y las aguas y comenzaba a despedirse del ultimo día de diciembre, las aves volaban hacia sus nidos como si de ellas no fuera la experiencia, todo es normal para ellas quienes son las vigilantes de quienes se osan visitar los dominios de la naturaleza marina. En el cielo aparecían las estrellas y el sol como no queriendo irse aún dejaba un rastro brillante entre las olas y el viento comenzó a soplar acariciando mi espacio personal empujándome hacia un extraño trance entre la arena y el mar, de pronto me sentí un ser diferente, como desesperado por ver acabar el día para que ingrese la noche, corrí hacia la arena como buscando una herramienta, un instrumento, un arma letal que pudiera disparar hacia el sol para acabar con su sufrimiento, el sol no se quería ir y aún iluminaba... De pronto entre los restos llevados por la marea encontré un arco y una flecha de madera y afilando su punta dirigí la mirada hacia el horizonte donde el sol agonizaba entre el cielo y el mar, un momento de silencio, una oración y el disparo salió directo al astro rey, un camino de arena brillante dejaba a su paso la flecha hasta que atravesó su corazón tan ardiente como el fuego y entre una ráfaga de luz y un sonido de silencio las olas alborotadas cubrieron con su espuma el cuerpo sin vida de viejo sol y la noche cubrió con su manto de oscuridad el día, la luna no salió pues mantuvo luto por su amado pero las estrellas tintilleantes no se dejaban engañar ante tal acto escénico que el sol había preparado para despedir el año, entre tanto yo como un susto que me hizo saltar desperté de mi trance, era ya de noche y el frío del viento me cubría, entre mis manos un arco y una flecha y en la punta de ella un fuego que no apagaba. La noche había llegado y pocas horas faltaban para que termine y vuelva a renacer el sol en un nuevo año, las olas bailaban al brillo de las estrellas y las aves eternas observadores guardarían el secreto del acto del sol, que logró envolverme en su embrujo haciéndome parte de su gran acto de despedida.. y yo... seguí caminando hacia el nuevo año.

martes, 30 de agosto de 2016

CASA BARBIERI









En 1537, dos años después de la conquista y fundación de La Ciudad de los Reyes ( Lima), el Marqués Don Francisco Pizarro comenzó a repartir tierras por medio del Cabildo de la Ciudad para que en ellas construyeran sus casas los soldados y amigos que lo acompañaron en la Conquista, uno de esos terrenos fué el de Don Francisco de Cháves, récio soldado que tomó en posesión el terreno y construyó ahí su solar. La costumbre española en cuanto a vivienda era la de tener lugares para los caballos, servidumbre y huerta, un oratorio y habitaciones para descanso y almacén; el antiguo solar de Cháves debió tener la misma distribución, construcción que se derrumbó con el terremoto de la noche de Octubre de 1746 donde casi todo Lima se vino abajo, quedando en escombros y desoladas muchas fincas, iglesias y solares.

Varios años pasaron en Lima para que ésta casa nuevamente comience a ser reedificada,
fue que en el año de 1748 Don José Gonzales, Conde de Fuente Gonzales y su esposa Doña Rosa de la Fuente, Condesa de Villar de Fuente adquieren el terreno de Don Francisco de Cháves y construyeron ahí su Finca dotándola de una rica arquitectura de estilo Neoclásico con influencia Mudéjar (combinación de estilo Hispano y Musulmán) en ventanas, patios y corredores, arquerías y detalles reforzando también doblemente las paredes y vigas para resistir los sismos. Entre 1895 y 1925 esta casa adquiere un nuevo dueño: Don Agustin Tovar quien en compañía de su hija Doña Dolores Tovar se instaló en ella. Pasado un tiempo Doña Dolores decide irse de la casa ya que se quejaba de ser atormentada por sonidos de cadenas, lamentos y apariciones espectrales nocturnas en los corredores y patios, el peor espanto que se llevó fue que una noche pasado las 12 caminaba entre el pasillo del segundo piso y tuvo un encuentro frente a frente con el espectro de una mujer de cabellos dorados y ropa blanca quien se abalanzó hacia ella dejándola inconsciente.

Una de las historias muestra a la Condesa de Villar de Fuente como una mujer de temperamento cruel y despiadado para con sus esclavos que se divertía atormentando y vistiéndoles con ropas llamativas para luego mandarlos enterrar vivos bajo las tierras de las Caballerizas desde ese entonces ése lugar de la casa se convirtió en un area de tormento y muerte para la servidumbre.

Se habla de un tesoro que la Condesa cuidaba muy celosamente y que sólo algunos esclavos que se encargaron de trasladar tal riqueza sabían de su existencia, razón por la cual la Condesa decidía desaparecer a quien supiera de su tesoro para que no corriera riesgo de ser robado. Después de muchos años y a la muerte de Don Agustín Tovar la casa queda como herencia a doña Dolores pero ella quien no quería saber nada con la casona y con sus espectrales residentes decide ponerla en alquiler para luego ponerla en venta.

MANUEL FERNANDO BARBIERI SPRINGBORN: 

Un vecino de Lima de padre Italiano y madre limeña, muchacho de 34 años se interesa por la casona, la gente lo veía como un palomilla, altanero y soñador que decía tener riquezas y ser dueño a una veta se acercó a la casona ( antiguas esquinas cruces de la Calle Piedra con la calle Palma, hoy Rufino Torrico con Jr. Callao) y preguntó el precio de la casa al citarse con Doña Dolores pero la señora conociendo la vida que llevaba el muchacho atinó a sonreir y responderle que él no podría pagar el precio. Barbieri se retiró con una sonrisa misteriosa. Poco después y llevando algo más del dinero que se pedía por la casa, logra comprarla. Barbieri encontró un tapado bajo una antiguo Palacio Veneciano que existía en lo que hoy es la Alameda Chabuca Granda ( antes mercadillo de Polvos Azules) y con parte de ése tesoro logra comprar la casona a doña Dolores.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  



Barbieri sabía que en la casona existía un tesoro escondido ( el tesoro que cuidaba la Condesa de Villar de Fuente) tesoro que a pesar de un buen tiempo buscando no logró encontrar, pero que fue motivo para restaurar la casona por dentro dotándola de un bellísimo estilo segundo Imperio digno de la época adornando cada espacio con azulejos balcones, tallados en madera, elegantes salones con dorado pan de oro y un maravilloso oratorio con un cuadro de la Virgen y el Niño que mandó traer de Cusco.
Repuso los azulejos que faltaban entre los originales de la casa y tuvo la osadía de comprar un balconcito todo tallado en madera que nunca cumplió su función de balcón pues hasta hoy en día forma parte de uno de los lujos que ostenta el segundo patio y que sirve como pórtico para una gran habitación frente al patio (el balcón se encuentra al ras del suelo). 
El abrevadero de la Caballeriza (que fue antiguamente de arquitectura más rústica y humilde) Barbieri la reconstruye dotándola de un estilo Morisco con azulejos en piso y fuente del bebedero para caballos fue totalmente reformado. El segundo piso fue muy bien pensado al ser reconstruido y se habilitaron varios departamentos para alquiler y en las afueras de la casa se construyeron pequeñas salas para alquiler de negocios, cuentan que entre esos negocios figuraba una tienda de telas, una vinería y una bodega de abarrotes ( una forma de mantener fluidamente un ingreso económico a la casa) la parte donde vivía Barbieri estaba muy bien separada de la parte que ocupaban los inquilinos pero eso no dejaba que el lujo y los detalles fuesen aparte de esa área ya que en su totalidad toda la casa de arriba hacia abajo estaba adornada con azulejos, molduras en yeso, rejas de hierro forjado, tallados en madera empapelados en cada habitación entre otros. Barbieri viajaba constantemente a la sierra y era motivo pues tenía una concesión de mina a la cual le llamó: “ Estrella de Belén “ y la cual era muy deseada sobre todo por el minero Eulogio Fernandini quien en muchas ocasiones trató comprarle su terreno.

El tiempo pasa y la vida también, en su ya avanzada edad Barbieri se volvió muy religioso, mantenía constante apego con el antiguo templo de San José en Barrios Altos y era benefactor de las monjas Concepcionistas descalzas de San José, tenía también gran admiración por el Indio Santo “ Nicolás de Ayllón” y también visitaba el convento de las monjas Capuchinas de la Santísima Trinidad. Mantenía gran amistad con el restaurador y dorador de la casa el señor Alejos y a él le entregó el servicio de mantenimiento de cada una de sus piezas.                                                                                                                                                                Barbieri a mediados de los años 70 ya con una avanzada edad de 83 años, enferma y es atendido en su casa por las monjas Concepcionistas
Descalzas quienes a la muerte de Barbieri ellas son designadas Albaceas de todos sus bienes ( Barbieri no tuvo descendencia y estuvo alejado de su familia razón por la cual sus bienes no pasan a sus familiares) en 1975 las monjas asumen la autoridad sobre la casona y comienzan a desalojar a los inquilinos quienes muchos de ellos pidieron algunos años mas para continuar viviendo en ella mientras encontraban espacio para su traslado.
 Cuentan algunos de los inquilinos que las monjas sacaron al patio principal todo lo que había dentro de la casa ( cuadros, esculturas mesas, relojes, escudos, arañas, candelabros, utensilios de plata y otros) que pertenecían a don Manuel Fernando y lo ponen en venta argumentando que ellas en su voto de “humildad y pobreza”no utilizarían nada de lo que la casa ostentaba.
Llegaron entonces coleccionistas y vecinos interesados en comprar tales ofertas y en poco tiempo todo lo que en vida adquirió y apreció don Manuel Fernando Barbieri, desapareció dejando la casa con pocos muebles y algunos ornamentos que las monjas llevaron a su convento. Las monjas en ése entonces estaban siendo desalojadas del templo y monasterio que ocupaban puesto que el número de ellas era muy bajo para lo que requería el lugar, pusieron en venta entonces la Casa y fue el caso que allá por los años 80 la empresa BMK Constructores ( perteneciente a los negocios de León Rupp) compra la casa y con el dinero recaudado de las ventas de las cosas de Barbieri y de la casa misma las monjas dejaron Barrios Altos, su convento y compraron un terreno en Surco donde se retiraron y construyeron su nuevo hogar.

 
La Casa con su nuevo dueño no recibe el úso adecuado, Rupp contrata a un guardián para que viva en la casa y se ocupe de mantenerla limpia y resguardada. En los 90 ( en la gestión Municipal del señor Alberto Andrade Carmona) la casa es cedida por León Rupp al Patronato de Lima, la Casa conocida en ese entonces como : “ Casa Barbieri ” gozó de un uso cultural donde se realizaban eventos y proyecciones de fotografías referentes al ámbito de cultura y patrimonio, fue una de las sedes de la primera Bienal de Lima y personas importantes del Perú y el mundo la visitaron, hasta que en el año 95 el Patronato de Lima se traslada a otro local y a casa queda bajo el cuidado del contador de Rupp, para ése entonces Rupp se encontraba fuera del país a causa de muchas deudas y malos manejos de negocios que lo obligaron a alejarse de la autoridad nacional.
La Casa Barbieri queda a cargo del contador de Rupp un señor Quispe, el cual al tener poder sobre la casa se encarga de alquilar las tiendas ( en ése entonces ya desocupadas) a los negocios de imprenta que en esos tiempos ya proliferaban por el centro histórico de la ciudad. Y con un falso contrato deja que la casa sea invadida por máquinas, carretillas, papeles, material inflamable y gente que ignoraba el gran valor histórico del lugar que estaban ocupando. Pocos años después el contador desaparece con todo el dinero que había cobrado por el alquiler de las imprentas, el guardián de la casa trata de hacer desocupar la casa de las imprentas pero estando sólo le fue imposible.
Mas de 11 años estuvieron las imprentas trabajando, ensuciando, destruyendo y poniendo en riesgo la casa, cables cruzados a manera de telarañas, grasa y tintes derramados en el piso, paredes rotas para instalaciones clandestinas y ni un pago por derecho de alquiler, la Casa estaba a merced de las imprentas y de no ser por el guardián ( el señor Flores) las máquinas hubieran llegado a ocupar los salones y segundo patio de la casa, las imprentas llegaron a ocupar el zaguán y el patio principal (para ese entonces la pileta de mármol que existía en el patio principal ya no estaba (vendida también por las monjas?) Los últimos muebles de estilo Luis XVI que eran propiedad de Barbieri y fueron vendidos junto a la casa por las monjas y terminaron en el Hotel Bolivar quedando la casa vacía pero con una maravillosa herencia arquitectónica y artística que le dejara su antiguo dueño. Muchas gestiones municipales trataron de eliminar a las imprentas que tugurizaban el centro histórico en especial las casonas pero poco se ogró hacer, ya en el 2015 se pudo ver los resultados que por muchos años se esperó y las imprentas poco a poco fueron desalojando la Casa Barbieri, el guardián de la casa desde que llegó a ella (1980) ha vivido todas estas experiencias y sigue viviéndolas hasta hoy ( julio 2016), la Casa entra ya en una nueva etapa de recuperación, el trabajo es lento pero ya se van viendo resultados, el apoyo desinteresado de vecinos de nuestra Noble Ciudad y el valor que representa la Casa Barbieri y que los actuales administradores de la casa apoyan en acrecentar inspira a cada uno de quienes entendemos que nuestro Legado histórico y arquitectónico debe permanecer bajo nuestro cuidado para que sea conocido por nuestros descendientes y el mundo, y nos llena de emoción ver que este hermoso Palacete puede llegar a ser un Ícono de ejemplo a seguir para con muchas otras propiedades que pueden ser rescatadas y vueltas a la vida por sus propios ciudadanos y/o dueños.
“ Nadie ama lo que no conoce y es el caso que hoy damos a conocer el maravilloso Palacio de los Condes de Fuentes Gonzales y Barbieri “ .
 Investigación y trabajo realizado por:
Iván Ulloa del Carmen, Investigador histórico de la Casa Barbieri  05, julio - 2016

Fotografías: Archivo privado Ulloa ( sujeto a restricción sin previa autorización y cito de fuente)
                                 

lunes, 7 de marzo de 2016

Reencarnación

Desde niño siempre me gustó el centro de Lima mi madre me llevaba a recorrer sus plazuelas parques, templos y casonas y ello influyó en mí mi amor por la antigua ciudad virreinal de Lima, con el tiempo mi interés fue creciendo y con cámara en mano fotografiaba las casas que lograba conocer tanto en sus interiores como en sus exteriores. Resultó el caso que en esos paseos conocí una casa que al verla me llamó mucho la atención y sin saber porqué mi deseo fue conocerla dentro, al intentar varias veces siempre recibía una negativa del guardian pero tanta fué mi insistencia que una vez tuve el privilegio de conocer los interiores de esta casona: Casa Barbieri. Al ingresar sentí como que la casa ya la conocía, como si todo lo que estaba ahí era parte de un pasado que ya había vivido y decidí sin pensarlo en ser parte de esta casona. Me puse a investigar sobre ella y lo poco que pude encontrar sobre su historia no llenó en nada mi curiosidad, decidí entonces ingresar en ese mundo de historia antigua guardada entre polvo y misterio y poco a poco fui descubriendo la historia oculta de la Casa Barbieri, como si todo ya hubiese estado preparado yo solo era quien tenia que mover las fichas, poco a poco logré descubrir mucho de la historia que no se conocía de la casona, pude llegar a entrevistarme con personas que habian vivido en esa casa cuando el señor Barbieri aun estaba vivo y alquilaba las habitaciones del segundo piso para familias o personas solas, esas ersonas me hablaban y daban su confianza como si ya me conocieran de hace años atras. Supe lo mucho que Barbieri amaba su casa y toda la historia que en ella se envolvía y dormía bajo e manto de la ignorancia y el olvido. Sentía que debí hacer mas por la casa y sabía que habian muchas mas cosas por seguir descubriendo. Un día me animé a hacer una exposición sobre la casa y mostrar algunas de las muchas fotos que guardo celosamente de casa rincón de este hermoso palacete y gracias a personas muy interesadas en mi labor pude dar una exposición y para mi sorpresa llegaron a esa exposicion familiares del señor Barbieri quienes se emocionaron de conocer fotograficmente la casa y me felicitaron por hablar parte de la historia de su tio abuelo. Hasta ese entonces nadie conocía al señor Barbieri puesto que no habian fotos de él pero el destino y de seguro el mismo señor Barbieri quiso que pudiera descubrir un album personal de él donde habia una única fotografia de su persona y al presentarla en público fue un momento muy especial para mi. Poco a poco mis amistades y personas que iba conociendo me relacionaron con la Casa Barbieri llegando a llamar: " Iván Barbieri " llegué a mimetizarme con este personaje y los datos sobre él legaban uno tras otro, en la cia de bomberos, entre mis amistades, entre personas que iba conociendo en el camino, Barbieri se manifestaba ante mi a cada paso que iba dando y su casa poco a poco iba recuperando ese esplendor que una vez la hizo brillar en manos de su dueño. Siempre que podia iba a limpiar la casa apoyando al guardian, hacia pequeños grupos de amigos para poder limpiar cada rincon de la casa y hasta logramos sacar esa gran lona que cubría el patio principal de la casa logrando despues de muchos años darle ingreso a la luz natural que realza mucho mas la magnificencia artística del segundo piso, sus corredores, pasillos y detalles, la municipalidad a fines del 2015 logró desalojar a las imprentas despues de tantos años de haber intentado sacarlas no solo de la casona sino tambien del centro histórico de Lima. Un dia me enteré que la casa sería puesta en remate público y fué ahi donde todo comenzó: me enfrenté contra las imprentas que aun quedaban, me quejaba ante la municipalidad para que hicieran su parte en cuanto al cuidado del patrimonio, me enfrenté por asi decirlo a quienes intentaban vender la casa y seguí luchando porque éste sueño de rescatarla siguiera su curso. Me resistía a pensar que la casa sería vendida y que podría comprarla cualquier persona que prefiriera desbaratarla para luego destruirla ya que es costumbre hacer esto con las casonas en el centro de Lima para construir en su lugar un edificio moderno y desaparecer por completo la historia que guarda entre sus paredes y pasillos. Muchos decidieron apoyar pero fueron pocos quienes se atrevieron a hacer acto de presencia y fue ahí donde me di cuenta que a mayoría habla pero poco hace. En mi desconcierto y nerviosismo al sentirme solo hice un video interior de la casa mostrando la belleza de lo que tiene dentro hablando sobre parte de su historia e invitando a las personas interesadas a apoyar en que esta casa no sea vendida ni destruida y fuí escuchado, hubieron muchas personas que querian apoyar y algunos que se apersonaron y la casa se pudo salvar: Cómo? pues realmente hay una razón por lo cual la casa no fue vendida y es un secreto que soo las personas mas allegadas a mi lo saben puesto que se los conté, gracias a mi rápida acción (inocente en este caso) logré evitar que la casa fuese vendida en remate y para mí ése fue otro logro sintiéndome muy contento por ayudar a salvar este lugar. He tenido la oportunidad de llevar a conocer la casona a muchas personas interesadas en apoyar en ella y estan atentas a mi llamado, en sueños Don Barbieri me mostraba su casa y me decía que aun puedo hacer mas por ella, solo soy un ciudadano comun y corriente que hace sus sueños realidad, que crée en sí mismo y trata de compartir este sueño con todos, en dos ocasiones me dijeron que estoy relacionado con el señor Barbieri y su casa mas de lo que puedo imaginar, otros se atrevieron de decir que soy su reencarnación, aun asi sea o no cierto yo sigo con mi camino, con mis sueños, con mis logros... a paso lento pero bien seguro de mí y sé que daré mucho mas por esta casa. Una vez me dijeron " De tantas casonas en Lima porqué te aferras a salvar la Casa Barbieri ? " y y respondí: " Porque nadie se atrevió a hacerlo ". Hoy tengo en mi habitación en un lugar especial un cuadro con la fto de don Manuel Fernando Barbieri y s´que él guia mis pasos y mis acciones para poder rescatar su casa, la casa que él tanto amó y que en su lecho de muerte heredó a quienes luego la venderían a su actual dueño.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Cálida noche entre la luna y el cielo

" Fue una de esas noches al salir de mi habitación a dar un paseo por el campo en plena sierra limeña, decidi pues salir del bullicio d ela ciudad y acampar bajo un cielo iluminado por la luna, el silencio era ensordecedor y los grillos acompañaban con su melodia mi andar, algunas vaes nocturnas aparecian de vez en cuando y la luna abrigándome con su luz conversaba conmigo contandome sus secretos. La fragancia d elas flores a campo abierto envolvia el viento con su aroma y las estrellas poco a poco llenaban el firmamento con sus chispeantes y algunas fugaces luces que alegraban las horas haciendo desaparecerla oscuridad. No se sentía frio y eso que corria viento, mas bien sentia un fresco y una paz que envolvia y que andaba buscando desde hace tiempo. Llegué hasta un riachuelo y el agua brillaba reflejando a la luna entre sus gotas, naturaleza viva tanto en el dia como en la noche. No siempre se tienen estas oportunidades de experimentar la mágia de la naturaleza pero cuando se puede hay que disfrutar cada segundo que nos llena de energia y vida y nos une a ese mundo natural al que pertenecemos y que poco a poco y por descuido vamos dejando de lado.

viernes, 3 de enero de 2014

SAN ANDRES DE PALERMO

Sucedió una ocasión en que me sentía tan saturado, quería escapar de la Ciudad hacia un lugar extremadamente tranquilo, un lugar donde no exista el bullicio de la los carros, la gente, un lugar donde sólo se escuche el sonido de la naturaleza, el viento, los ríos, los pájaros, el sonido de las hojas de los árboles movidas por el viento, y decidí dirigirme hacia ése lugar que soñaba… Caminando desde temprano subí a un Autobús que me llevara hacia el centro del País, luego de un largo trecho de viaje llegué a un lugar llamado: San Andrés de Palermo, un pequeño pueblo con casas de estructura antigua y una amplia plazuela adornada por una Pileta de agua cristalina y rodeada por árboles y cercada por un imponente Convento Antiguo y casonas de dos pisos con balcones hermosos que invitaban subir a ellos para admirar el paisaje. Caminé hacia el Convento, al ingresar sentí como si el tiempo retrocedía muchos muchos años atrás al ver los imponentes altares y el ambiente tan sepulcral, respetuoso, silencioso y en paz. Seguí caminando y encontré unas rejas en el piso, que daban paso a unas escaleras hacia un sótano, abrí las rejas y bajé, un camino oscuro y largo hacia correr por él el viento que daba la sensación de empujarme por el túnel hacia delante, ahí encontré una antorcha, saqué mi encendedor y la encendí, y saqué mi linterna también y seguí caminando, poco a poco avanzaba y al seguir adentrándome mas, el camino se hacia ancho, volteo y me doy cuenta con que habían túneles en diferentes direcciones, entendiendo que ése lugar era una Catacumba; huesos regados en pequeñas criptas abiertas, el lugar era alucinante; la corriente de aire seguía soplando y daba la sensación de querer apagar mi antorcha, seguí avanzando y encontré lo que parecía ser un pequeño altar que a lo mejor era ahí donde se hacían las ceremonias funerales para las personas que iban a ser enterradas ahi.. Una gran cruz de madera en medio, una imagen de un Monje con una Calavera en la mano y otra de un Angel cubierto por un manto negro, Cirios apagados alrededor y una mesa de adobe a los pies de la Cruz. Así pues resultó muy interesante, hasta que escuché un ruido, como de rejas caer, salí corriendo hacia la entrada, la antorcha se cayó al piso y se apagó, encendí mi linterna y seguí avanzando siguiendo la corriente de aire que me llevaría a la salida, ví una pequeña luz a lo lejos, seguí avanzando y llegué al lugar de ingreso, subí las escaleras y la reja estaba cerrada, parecía que se había caído, traté de abrirla y con dificultad la logré abrir, salí y cerré de nuevo la entrada, volví a pasear por el interior del templo, no había nadie en ese momento, luego al salir del templo, me dirigí hacia la plazuela, me senté al lado de la pileta y metiendo mis manos en el agua para lavarlas, me llama la atención una pequeña placa que estaba puesta debajo de los pies de la estatua de un Cóndor que adornaba la pileta, apenas se podía leer y lo que pude leer fue asombroso, la placa decía: “Aquel que lave sus manos del polvo de la muerte en estas aguas, tendrá la bendición eterna de las Apus”, Yo solo quería lavar mis manos del polvo de las Catacumbas.. asi que , bueno pues, los Apus me bendicen, luego de eso, era ya Medio día, me dio apetito y busqué algo para comer caminé rumbo hacia el pueblo en sí, había una señora sentada en la esquina de una casa, tenia un sombrero de pajas adornado con unas flores celestes, un poncho de colores muy viejo en el cual cargaba un niño que jugueteaba con un pedazo de fruta entre sus manos, y una Canasta llena de Panes y Queso.. Me llamó la atención, y como tenia ganas de comer no dudé en comprarle algo. Al acercarme, la señora me miró muy gentil, le pedí unos panes y queso, me sonrió y cogiendo una bolsa de tela, echó unos panes y un queso y me lo dio, luego sacó unas frutas (raras por cierto) y me las dio también, saqué dinero para pagarle, pero no lo quiso recibir, le pregunto porqué, pero me hablaba en Quechua, llegó un jovencito y me dijo que la señora era muy amable con las personas nuevas que llegaban al pueblo, y le gustaba invitar sus productos como bienvenida, y que yo era una de esas personas… Recordé entonces lo que decía la Placa de la Pileta, me senté un rato al lado de la señora y del jovencito y a comer los ricos panes y queso, (Por cierto el jovencito se llamaba Valentín), platiqué con Valentín y traté de comunicarme con la señora, claro siendo mi intérprete: Valentín. Al despedirme, le regalé a la Señora como muestra de agradecimiento, una Manta que compré una vez en uno de mis viajes y que por cierto.. abrigaba mucho; y a Valentín le regalé mi Gorra preferida, fue muy hermoso compartir con ellos. Me retiré, en eso escucho que alguien viene corriendo tras de mí, era Valentín quien dijo que me acompañaría y enseñaría su pueblo, acepté pues y nos fuimos. Me llevó a un lugar que como él dijo: “Parece el Paraíso”, y era Verdad, un lugar a las faldas de un cerro o Apu como me dijo que le decían, rodeado de árboles, Flores Silvestres y un Río de agua cristalina, el clima era perfecto como para darse un chapuzón, asi que decidí darme un chapuzón en el río, Valentín se bañó desnudo, disfruté del agua fresca del río, luego veo a Valentín que sale rápido del río, luego de secarse, se viste, yo me seguía bañando, Valentín se reía al verme disfrutando del agua, me dice que mejor sería si salgo ya del agua, pero yo no quería aún, de pronto se comenzó a oscurecer y un ruido estruendoso dio la bienvenida a una gran Lluvia que al instante lo mojó todo, salí rápidamente del agua, me vestí como pude, Valentín trajo unos cartones grandes para protegernos de la Lluvia, cogí mi mochila y nos fuimos del lugar, ya eran las 5 de la tarde y me dio mas apetito, Valentín me invita a ir a su casa y quedarme ahí hasta el día siguiente, acepté y fuimos.. Al llegar, un Cachorrito nos da la bienvenida, luego un señor vestido con una camisa blanca, un sombrero de paja y un pantalón con las bastas remangadas sale de la casa y nos recibe con una sonrisa: “Y ahora a quién traes Valentín?” preguntó sonriendo; “Es mi amigo” dijo Valentín. Hijo, parece que los Apus te han bendecido?, ya que por tu presencia, comenzó a llover después de mucho tiempo , pero entren a la casa, que se van a seguir mojando, y entramos. Dentro estaba la Madre de Valentín, quien hervía leche recién ordeñada de una de las Vacas de su pequeño establo; Pero está mojado Jovencito, Valentín llévalo al cuarto de baño para que se cambie de ropa, asi pues me llevó a un lugar que parecía una pequeña habitación con 2 bancas pegadas a la pared y una pequeña ducha con una cubeta y un Cántaro de barro con agua tibia y un lavatorio para las manos y la cara. Me lavé, me cambié de ropa y junto con Valentín quien ya estaba bañado y cambiado, nos dirigimos hacia el comedor, la mesa parecía un gran festín: Leche Caliente, frutas, panes, un dulce que parecía arroz con leche, queso, papas guisadas, habas sancochadas, etc. Si que era un gran festín.. Me invitaron a sentar a la mesa, eran ya las 6 de la tarde y mientras comía y conversaba con los padres de Valentín, un gran estruendo me hizo saltar, no te asustes, es un trueno, y la mamá de Valentín y él se comenzaron a reír de mi susto, luego y después de cenar, salimos a ver la Lluvia y los relámpagos que descargaban por encima de los Cerros, ya terminaba de llover y a lo lejos se veían las nubes iluminadas cada cierto tiempo por los relámpagos y el sonido de los truenos que resonaban como un ejército de guerra que se prepara a luchar. Hacía frío, la casa de Valentín no tenia electricidad, se alumbraba con Lámparas, Valentín le enseñaba a su Mamá la Gorra que le regalé, y lo veía muy feliz; el padre de Valentín se me acerca y me dice que vaya a abrigarme para no pescar un resfriado, me llevó a una habitación para dormir, el cual era muy acogedor, una pequeña cama de pajas y unas mantas de lana de Alpaca que me trajo la mamá de Valentín, y una Lámpara me acompañaban.. Luego escucho abrir la puerta, era Valentín quien entraba a la habitación con un vaso de Leche caliente, y me pregunta si puede dormir conmigo, le digo que si tiene el permiso de sus padres, claro que se puede quedar, me respondió que ya se lo habían dado… Así pues se echó a dormir a mi lado y conversamos, me dijo que quería conocer la ciudad donde yo vivía.. “Eso me hizo pensar por un momento”.. Luego le expliqué que la ciudad donde yo vivo no es la adecuada para él, le conté las cosas que me sucedían allá y las cosas que esperaban a mi regreso, le conté el porqué llegué a su pueblo buscando tranquilidad y la belleza de la naturaleza, y le dije: “Te cuento un secreto”.. pero no le digas a nadie esta bien? Me dijo que aceptaba, y le dije: “ Pues la verdad.. a mí me gustaría vivir acá, sin preocupaciones y sin una vida tan desordenada como la que vivo allá”. Me dijo: “Entonces quédate a vivir acá con nosotros”.. por un momento eso me hizo sentir muy emocionado, pero la verdad es que mi realidad está en la Ciudad, yo solo escapé por unos días de ella, pero tengo que volver, le dije que aún no podía vivir con ellos, pero que cada cierto tiempo regresaría a visitarles, me sonrió y me abrazó.. nos quedamos dormidos. El canto de un gallo me despierta, eran las 5 de la mañana, los rayos de Sol anunciaban que el día comenzaba, Valentín seguía durmiendo, me dirijo al cuarto de Baño y luego de darme un baño y cambiar de ropa, me dirijo al comedor, no había nadie en casa, en la mesa estaba el desayuno listo cubierto por un manto, y una nota que decía: “Desayunen ya volvemos”, voy y despierto a Valentín, desayunamos, de ahí fuimos a dar de comer a sus animalitos y de ahí al establo, en eso vemos que sus padres regresaban, fuimos a darles el alcance, eran las 7 de la mañana y parecía como si fueran las 10 o mas.. despues alisto mis cosas, ya era hora de regresar a la ciudad “Tan deseada por unos y tan aborrecida por otros”.. Llegó el momento de la despedida, ya eran las 10 de la mañana, el bus de regreso salía a las 11, asi que me apresuré en despedirme, la Madre de Valentín me dio un paquete y me dijo que era para el camino para comer, el Papá de Valentín me regaló un manto muy bonito y que abrigaba bastante, y Valentín trajo entre sus manos una piedrita que me regaló, la cual parecía un Sapito, y me dijo: “ Si lo pones una noche a la luz de la Luna llena, se convierte en un sapito de verdad”, y me sonrió… Me despedí, Valentín me dijo que regrese pronto, y le prometí hacerlo. Dirigiéndome hacia la estación del Bus encontré a la señora que me regaló los panes y el queso la cual me saludó, no entendía lo que me decía, pero me abrazó (Traía puesto la Manta que le regalé) le di un abrazo y un beso y me despedí de ella, subí al Bus y… de regreso a la Ciudad. En el camino venía pensando en la gentileza de aquellas personas que conocí, en la aventura que tuve en San Andrés de Palermo, las personas que conocí, los panecillos con queso, el lago donde Valentín y yo nos bañamos, la lluvia .. jejeje, eran hermosos y sentí una gran nostalgia al dejar aquel hermoso pueblo. Entre las manos traía la Piedra que me regaló Valentín y al darme cuenta, en la base traía una inscripción: “Aquel que lave sus manos del polvo de la muerte en estas aguas, tendrá la bendición eterna de los Apus”, me sorprendí mucho.. yo no le había dicho nada de lo que me sucedió en la pileta a nadie, mucho menos a Valentín. Entonces me di cuenta que Valentín, su familia y las personas que conocí en ese Pueblo, no eran personas ordinarias, sino que eran mensajeros de los Apus que me hicieron pasar mi estadía en ese pueblo, lejos de la ciudad. Me prometí entonces regresar lo mas antes posible a San Andrés .. Así pues y después de varias horas de viaje, llegué a la Ciudad, estaba lloviendo como nunca, traía puesto el manto que me regaló el Papá de Valentín, bajé del Bus, tomé un taxi con dirección a mi casa, dejo mis cosas a un lado y en mi habitación me dirijo a la ducha a darme un baño y luego a descansar por lo cansado del viaje, pero satisfecho y reconfortado por mi aventura.Esa noche soñé con Valentín, sus padres y con la señora de los panes , estábamos en el Pueblo caminando y entramos al Convento, bajamos hacia las Catacumbas y conversábamos tranquilamente reíamos , era extraño pero agradable tal sueño. Pasó el tiempo, y regresé a San Andrés de Palermo, lo primero que hice fue ir a buscar a Valentín .. al llegar a su casa, me di con la sorpresa que su casa se encontraba en ruinas, un gran dolor sentí dentro de mí, grité su nombre, pero sólo escuché el Eco de mi voz; al rato una señora se acerca y me pregunta: ¿Joven a quién está buscando? a Valentín, él vivía acá .. qué le sucedió? Donde está Valentín, su Mamá, su Padre ?, donde están sus animales? La señora me mira asombrada .. y me dice que en esa casa no vivía nadie desde hace muchos años. Era la casa de una Familia pero todos murieron a causa de una enfermedad, pero eso sucedió hace como 70 años o mas .. yo escuchaba asombrado; la señora me pregunta el nombre del Padre de Valentín, pero no lo sabía; nunca en esa ocasión se lo pregunté, mucho menos a su esposa, solo sabia el nombre de Valentín, la señora me dijo que el hijo de esa familia se llamaba Valentín, tenia como 6 o 7 años de edad, al morir, ellos fueron enterrados en el cementerio que queda debajo del Convento, al escuchar eso me asombré mas, me acordé de la señora de los panes, corrí a buscarle, pero tampoco pude encontrarle, en su lugar encontré a una ancianita que me escuchó preguntar por la señora de los panes y se acercó diciéndome: “ Yo conocía a esa señora, su nombre era Camila, cuando yo tenia 9 años la veía sentada en esta esquina recibiendo a los visitantes que llegaban al pueblo, y les regalaba panes y queso”, efectivamente eso me sucedió a mí cuando llegué a este pueblo, la señora Camila me regaló panes y queso no solo cuando vine, sino también al despedirme del pueblo, y que eso me sucedió un tiempo atrás cuando visité por primera vez este pueblo; le describí el aspecto de la señora, y efectivamente era ella, pero ahora estaba muerta desde hace ya mas de 70 años…Decidí entonces ir a las Catacumbas, pedí permiso para ingresar al encargado de la Iglésia, le conté lo que me sucedió y entramos juntos, buscando entre los huesos de las personas enterradas ahí, encuentro un Manto que envolvía un cuerpo, estaba lleno de polvo y al limpiarlo me doy con la sorpresa que era el Manto que le regalé a doña Camila aquella vez… y a su lado, habían envueltos en un poncho de colores (empolvado también) el cuerpecito de un Bebé… al otro lado encuentro mi Gorra, llena de polvo también y me doy cuenta que el cuerpo que estaba al lado era de un Niño, era de Valentín, comencé a llorar, a su lado estaban enterrados sus Padres.. me siento en el piso mirando las tumbas…Les pedí disculpas por no haberme dado cuenta antes y luego les agradecí por todo lo que hicieron por mí, recordé mis pensamientos esa vez en el Bus de regreso a Lima, cuando pensé que Valentín y los demás no eran personas ordinarias, y que en realidad eran Apus que me dieron su bendición en agradecimiento por haber llevado parte del polvo de sus huesos a esas aguas de la Pileta, comprendí que Valentín me agradecía por lo que hice regalándome esa piedra que parecía un sapito con esa inscripción debajo, asi pues, regresé a lo que era su casa.. llevé unas Flores y las coloqué ahí, la misma señora se me acerca y me preguntó si había encontrado lo que buscaba? Le dije que sí, y le conté todo lo que me sucedió, y me sonrió diciendo: “ Los Apus encierran muchos misterios”, de verdad que eres afortunado, ya que ellos te bendicen eternamente; al menos debes venir 1 vez cada año a este pueblo a rendir culto a quienes te bendicen, de seguro que tu amiguito Valentín se sentirá muy contento que vengas a visitarlo; le digo que es cierto, le agradecí y me retiré. Esa noche dormí en una casa de hospedaje, llovió bastante y el sonido de los truenos me hizo recordar aquella noche en casa de Valentín, cuando conocí a su Padre, que por cierto se llamaba Don Andrés, y su madre Doña Ana.. esa primera vez que Don Andrés me dijo: “Parece que los Apus te han Bendecido” y me hizo entrar a su casa, recordé también la piedra que parecía un sapito, esa noche y después de la Lluvia, el cielo se despejó y apareció la Luna llena, puse la piedra a la Luz de la Luna como me dijo Valentín, estaba sentado en la cama de mi habitación cuando de pronto escucho un sonido como el Croar de un sapo, salí a ver por la ventana y la piedra ya no estaba,busqué por todos lados pero no encontré nada, nunca mas volví a encontrar la piedra que me regaló Valentín… Así pues, al día siguiente doy un paseo por el Pueblo, fui hacia el lugarvdonde Valentín y yo nos bañamos esa vez en el río, estuve un buen rato ahí, cuando de repente… el cielo se oscureció y empezó a llover, salgo rápido me cambio y corriendo me dirijo a la casa donde me hospedaba, al ingresar me encuentro con un señor que vestía una camisa blanca , un sombrero de paja y su pantalón remangado, el cual me dice: “Parece que los Apus te han Bendecido?”.. en ese momento un escalofrío corrió por mi cuerpo, el recuerdo de Don Andrés llegó a mi mente y al querer responder.. la persona ya no estaba… Me desmayé. Al despertar estaba en mi habitación, señora que era la dueña de la casa, estaba ahí a mi lado, me dijo: “Que bueno que haya despertado joven, estaba todo mojado por la lluvia, parece que no pudo resistir y se desmayó” la miré y le sonreí, me dejó una taza de leche caliente, unos panes y se despidió. Al día siguiente, me retiré de la casa, me despedí de la señora y fui a las catacumbas, me despedí de Valentín, Don Andrés (Quien se me apareció esa noche) Doña Ana y la señora Camila y el Bebé que cargaba (Cayito se llamaba) Así pues me dirigí hacia el Bus con retorno a Lima, sintiendo satisfacción por mi aventura.. espero regresar nuevamente, por el momento ahí voy de nuevo a esa ciudad la cual es “Tan deseada por algunos y tan aborrecida por otros”…

Tu adiós

" Intenté caminar de tu mano me dejaste, te seguí esperando una oportunidad y te perdí, te busqué entre la gente y las calles vacías y desapareciste, comprendí entonces que no querías saber de mí. Quizá la lluvia de esta noche anunciaba tu despedida, a lo mejor el vino añejo que entre amigos bebimos sería mi remedio para olvidar, a lo mejor la ultima noche juntos sería nuestra despedida.... qué puedo hacer ahora? no te buscare mas. Quizá esta noche te encuentres llorando viendo mis fotos, al igual que yo lo estaré al recordarte a tí, no puedo esperar retener estas lágrimas, pero asi es el la vida, hasta luego y procuremos no volvernos a enamorar " !!!